Historia de la Santa Muerte

La historia del culto tiene un largo proceso de evolución que se puede dividir en dos etapas. Una larga etapa de gestación donde se fueron conjugando los distintos elementos que va desde la época prehispánica, pasando por el catolicismo de la época colonial, llegando hasta la mitad del siglo XX. Una rápida etapa donde el conjunto de estos elementos da a la figura su actual apariencia; esto último achacado a un entorno de marginación social, pobreza y delincuencia.

El origen muestra detalles de un sincretismo entre distintos elementos del culto prehispánico por los muertos, los dioses aztecas y mayas relacionados y de la iglesia católica. Los principales elementos encontrados que se pueden distinguir son los siguientes:

* Ah Puch. Dios maya rey de Xibalbá, el inframundo. Descrito como un esqueleto o cadáver con un rostro de jaguar (o búho) adornado con campanas;

* Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl. Dios y diosa de la muerte aztecas, la oscuridad y el Mictlán “la región de los muertos”.

* Día de muertos. Una celebración mexicana de origen prehispánico que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comienza el 1 de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.

* La Virgen de Guadalupe. Advocación mariana de la religión católica apostólica romana, cuya imagen se venera en la Basílica de Guadalupe.

* La Unción de los enfermos en la que se pide a Dios una “santa muerte”, es decir, “morir en amistad con Dios”, en el caso de que el enfermo se encuentre en estado terminal.

* Apocalipsis. La muerte como uno de los Jinetes del Apocalipsis en la primera parte del capitulo 6º del Apocalipsis, y la Muerte y el Hades en la última mitad del capitulo 20° del Apocalipsis.

* La Muerte. En la cultura helénica y occidental desde tiempos remotos existe en la mitología la figura de la Muerte. La imagen de la muerte personificada que se ha hecho más popular es la de un esqueleto con una guadaña y, en ocasiones, con una túnica negra que lo cubre desde la cabeza hasta los tobillos. En la iconografía de tal figura se pueden ver claramente estos elementos en el culto actual.

Detalle del culto prehispánico

Mictlantecuhtli, Dios azteca de la muerte.

Las raíces de la creencia datarían de la época prehispánica, bajo el nombre de Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl como el dios y diosa de la muerte, la oscuridad y el Mictlán “la región de los muertos” (se manejaba un concepto de dualidad en la religión Mexica). A este lugar iban los hombres y mujeres que morían de causas naturales. Pero el camino no era fácil. Antes de presentarse ante el Señor y Señora de la muerte había que pasar numerosos obstáculos; piedras que chocan entre sí, desiertos y colinas, un cocodrilo llamado Xochitonal, viento de filosas piedras de obsidiana, y un caudaloso río que el muerto atravesaba con la ayuda de un perro que era sacrificado el día de su funeral (Xoloizcuintl). De esta rama se puede asociar el animismo prehispánico con el variado santoral católico, al estilo de la santería cubana, que combina tradiciones animistas africanas con el catolicismo.

En la tradición, se le entregaba a los dueños del inframundo ofrendas. Este detalle es muy importante ya que con el tiempo estas ofrendas seguirían presentes en los altares de la Santa Muerte.

Mictlantecuhtli y Mictecacíhuatl fueron sin lugar a dudas las deidades a quienes se encomendaban a los muertos pero también eran invocados por todo aquel que deseaba el poder de la muerte. Su templo se encontraba en el centro ceremonial de la antigua ciudad de México-Tenochtitlan.

Algo de estas creencias prehispánicas aún sería latente en la cultura popular mexicana, concretizándose así en este culto, el cual el 1 de noviembre o Día de Muertos, se festeja el día con los antepasados muertos, o la idea de que a los muertos no hay que recordarlos con tristeza, si no con alegría como ellos vivieron, por lo que es muy popular el llevar música bailable a los entierros.

En la santeria la santa muerte se sincretiza con Oya y en Palo Mayombe con Centella Ndoki.

Origen moderno en la cultura popular

La leyenda popular, que se supone transmitida de boca en boca, indicaría que este culto haya estado naciendo alrededor de los años sesenta. Cuando en Catemaco, Veracruz, México, un local vio la figura de la Santa Muerte dibujada en las tablas de su choza. Fue a pedirle al cura local que verificara la imagen y la canonizara, pero este se negó rotundamente tachándola como rito de satanismo, de ahí que este culto se difundiese de persona a persona, sin tener una organización fija, por el temor a ser visto como satánico. Por lo menos, hasta el día de hoy.

Santa Muerte estampa popular.

A ella se daria a conocer el culto en el estado de Hidalgo, México, en el año de 1965. La Santa Muerte es así adorada o venerada sobre todo por personas que cotidianamente ponen en riesgo su vida; pero los habitantes urbanos de hoy en día, también invocan a esta figura para la protección y la recuperación de la salud, artículos robados, o aun miembros secuestrados de la familia. La similitud con el culto a San La Muerte argentino se evidencia en esta solicitud de aquellos que ponen en riesgo su vida; también en el culto sudamericano se pide a San Muerte por una muerte no violenta ni dolorosa.

La Muerte puede ser representada como una figura masculina o femenina; de forma masculina lo visten de manera tenebrosa, con guadaña y un rosario. Otras ocasiones, la Santa Muerte es femenina, vestida con una túnica larga blanca de satín y una corona de oro.

Actualidad

En el año 1992 el presidente Carlos Salinas de Gortari emprendió reformas a la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público con la finalidad de mejorar las relaciones entre el estado y los distintos tipos de religiones, otorgando mayores libertades por medio de modificaciones que les permitiría gozar de personalidad jurídica.

La mayor libertad de ejercer un culto desde 1992 y la crisis económica de México de 1994, desencadenaron el deterioro de las condiciones sociales provocando marginación, pobreza y delincuencia aunados con un aumento del fervor por nuevos cultos, mismos que le permitieron a la Iglesia Católica Tradicional y al culto de la Santa Muerte emprender su crecimiento independientemente. Pero en algún punto, no muy bien esclarecido, los dos cultos que independientemente crecían se vieron reforzados y se fusionaron en una forma de conveniencia.

Durante el año 2000 la Iglesia Santa Católica Apostólica Tradicional Mex-USA (ISCAT Mex-USA) solicita formalmente su registro a la SEGOB, omitiendo en tal solicitud el culto a la imagen de la “Santa Muerte”. El registro es otorgado el 4 de abril de 2003 empezando a mostrar un crecimiento considerable de su presencia en los medios de comunicación a lo largo de todo el territorio nacional valiéndose de la imagen de la Santa Muerte, misma que declararon como figura de veneración en una fecha posterior a la obtención del registro durante el 15 de agosto de 2003.

Tal adopción ideológica por parte de la ISCAT Mex-USA, según algunos afirman, se puede deber a que la separación de la imagen de la advocación mariana (Virgen de Guadalupe) de la psique del mexicano es tan difícil de lograr por parte de las religiones que niegan la Inmaculada Concepción o la Asunción Mariana que para poder competir con la Iglesia Católica en México tuvieron que encontrar en la Santa Muerte una especie de sustituto femenino para penetrar en la población.

De hecho es tal la confusión que muchos creyentes también le llaman de forma cariñosa “virgencita”.

A la par con la desregulación durante los gobiernos de alternancia en México se vio un incremento de las fuerzas y pugnas entre los carteles del narcotráfico y entre los carteles y el estado. Muchos atribuyen también el aumento de seguidores al culto debido a una apología popular (narcocorridos) de los grandes jefes de la droga o de secuestradores, de los cuales también se cuentan muchos seguidores de la “Santa Muerte” como Osiel Cárdenas Guillén o Daniel Arizmendi López.

El 29 de abril de 2005 la Dirección General de Asociaciones Religiosas de la SEGOB emitió en su boletín número 87 que el culto practicado por la Iglesia Católica Tradicional Mex-USA infringió los estatutos dispuestos en el Artículo 29, fracción VIII de la ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público de México, haciéndose acreedores del retiro de registro por parte de tal dependencia.

Oficialmente tal disposición fue resultado de una denuncia expuesta por Noé Guillén Ibáñez, anterior ministro del mismo culto, quien había sido expulsado por sus propios compañeros debido a confrontaciones de índole personal con otro ministro.

El retiro de tal registro tendría las siguientes consecuencias para el culto:

* Pérdida de la personalidad jurídica, que a su vez conlleva la pérdida de lo siguiente:

o El derecho de integrar patrimonio propio.

o El derecho de celebrar actos jurídicos.

o El derecho de internar al país ministros de culto de nacionalidad extranjera.

o El derecho de transmitir y/o difundir actos de culto religioso a través de medios masivos de comunicación.

Toma cercana en Nuevo Laredo.

Según la revista semanal del diario Milenio en el año 2006 los líderes del culto volvieron a solicitar su registro a la SEGOB, el cual esta dio a conocer a través del oficio AR-02-P/1442/2007 que de acuerdo con la ley a partir del 23 de julio se contabilizarán cinco años para volver a considerar la probabilidad de otorgar el registro nuevamente. No obstante, las iglesias de esta denominación pueden operar sin tener registro.

De acuerdo con el diario La Jornada, del 22 de noviembre de 2007, p. 46, “la Secretaría de Gobernación otorgó ‘toma de nota’, como agrupación religiosa, a la Iglesia Santa Católica Apostólica Tradicional Mex-Usa, identificada popularmente como la ‘Santa Muerte'” según declaró David Romo Guillén, considerado “arzobispo primado de esa agrupación”.

De acuerdo con el diario El Universal en su sitio de internet del 22 de noviembre de 2007: La Secretaría de Gobernación (SEGOB) afirmó hoy que la iglesia de la Santa Muerte carece de personalidad jurídica, por lo que advirtió que de ostentarse como asociación religiosa podrían hacerse acreedores a sanciones; precisa que: “no cuenta con personalidad jurídica alguna y de hecho la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público prevé sanciones a quien se ostente como asociación religiosa, sin contar con el registro constitutivo correspondiente”.

Tales declaraciones emitidas por los dos diarios se pueden ver en el boletín número 314 de la subsecretaría de población, migración y asuntos religiosos de la SEGOB.

Al poder operar iglesias de esta denominación sin tener registro David Romo Guillén, líder del culto, anunció que la Santa Muerte tendrá su catedral en el Distrito Federal para el año 2010 teniendo una extensión de mil 200 metros cuadrados, dos niveles, capacidad para 500 personas sentadas y lugar para criptas con un costo total de 38 millones de pesos.

El líder de tal agrupación dice no poder aclarar la localización específica de tal templo por temores a sabotajes por parte de la iglesia católica y debido al temor de la destrucción de altares (como en Tamaulipas) animando a sus feligreses a defender el culto a pesar de la oposición de la iglesia católica romana, por lo cual los medios de comunicación han nombrado este llamado como “La Guerra Santa de la Santa Muerte”.

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